martes, 15 de mayo de 2012

TEXTO PARA REFLEXIONAR.....


PADRES MALOS
(Dr. Carlos Hecktheuer, Médico Psiquiatra)

Un día, cuando mis hijos estén lo suficientemente crecidos para entender la lógica que motiva a los padres y madres, yo habré de decirles:

  • Los amé lo suficiente como para haberles preguntado a dónde iban, con quién iban y a qué hora regresarían.
  • Los amé lo suficiente para no haberme quedado callado y para hacerles saber, aunque no les gustara, que aquél amigo no era buena compañía.
  • Los amé lo suficiente como para haber permanecido de pie dos horas, junto a ustedes, mientras limpiaban su cuarto, tarea que yo habría hecho en 15 minutos.
  • Los amé lo suficiente para dejarles ver además del amor que sentía por ustedes, la decepción y también las lágrimas en mis ojos.
  • Los amé lo suficiente para dejarlos asumir la responsabilidad de sus acciones, aún cuando las penas eran tan duras que me partían el corazón.
  • Y ante todo, los amé lo suficiente para decirles NO, cuando sabía que ustedes podrían odiarme por eso (y en algunos momentos sé que me odiaron).
  • Ésas eran las batallas más difíciles de todas. Estoy contento, vencí... porque al final ustedes ganaron también!

Y cualquiera de estos días, cuando mis nietos hayan crecido lo suficiente para entender la lógica que motiva a los padres y madres, cuando ellos les pregunten si sus padres eran malos, mis hijos les dirán:
Sí, nuestros padres eran malos.
Eran los padres más malos del mundo...”

  • Los otros chicos comían golosinas en el desayuno y nosotros teníamos que comer tostadas y leche.
  • Los otros chicos bebían gaseosas y comían papas fritas y helados en el almuerzo y nosotros teníamos que comer arroz, carne, verduras, frutas y beber agua.
  • Mamá y Papa tenían que saber quiénes eran nuestros amigos y qué hacíamos con ellos.
  • Insistían en que le dijéramos con quién íbamos a salir, aunque demoráramos apenas una hora o menos.
  • Ellos nos insistían siempre para que le dijéramos siempre la verdad y nada más que la verdad.
  • Y cuando éramos adolescentes, no sé cómo, hasta conseguían leernos el pensamiento.
  • Ellos no permitían que nuestros amigos nos tocaran bocina para que saliéramos; tenían que bajar, tocar la puerta y entrar para que ellos los conocieran.
  • A los 12 años, todos podían volver tarde por la noche, nosotros tuvimos que esperar como hasta los 15 para poder hacerlo, y aquellos pesados se levantaban para saber si la fiesta había estado buena.
  • Gracias a nuestros padres no tuvimos que pasar por ninguna experiencia desagradable en la adolescencia.

TODO FUE GRACIAS A ELLOS”

Ahora que somos adultos, honestos y educados, estamos haciendo lo mejor para ser “PADRES MALOS”, como fueron nuestros padres.